Estamos ante tiempos que pueden dibujarse como duros para el corredor de seguros al servicio de la comunidad de propietarios. En esta época de crisis y en pleno auge de las nuevas tecnologías, elegir un seguro adecuado puede antojarse sencillo con la ayuda de un comparador de seguros o utilizando la información que se puede encontrar en Internet, en demasiadas ocasiones sin contrastar. Incluso las propias compañías ofrecen sus seguros de forma directa, en agresivas campañas publicitarias o cualquier vecino o propietario puede recomendar una compañía o póliza que conozca, por un familiar en paro.

Entonces, ¿para qué necesita la comunidad de vecinos un corredor de seguros?
1º El servicio profesional del corredor no supone ningún gasto, ni incremento de precio, para la comunidad.
Este suele ser uno de los mitos más comunes, que conducen a prescindir de los servicios del corredor por recortar gastos, cuando, en realidad, el corredor no imputa el coste de sus servicios al cliente, sino a la compañía aseguradora que los imputa en sus gastos de gestión externa.
2º El corredor trabaja por el interés de la comunidad, no de ninguna compañía aseguradora.
Aunque la comunidad decidiera informarse de la oferta de cada una de las compañías, obtener una visión imparcial y completa de cada una de ellas se antoja difícil, y se requiere además tener un conocimiento avanzado sobre la terminología del sector y las necesidades exactas que la comunidad tiene la obligación de cubrir, según sus características y necesidades. El corredor de seguros pone al servicio de la comunidad su amplia experiencia y conocimiento del mercado, para asesorarla mediante un Análisis Objetivo, tal como le obliga la Ley de Mediación en Seguros, y sin tener ningún interés comercial en una compañía aseguradora específica, porque su tarea es independiente por imposición legal.
3º El corredor de seguros se encarga de la gestión de la contratación de la póliza, así como de la atención post-venta.
Una vez encontrada la póliza más adecuada para la comunidad, el proceso de contratación puede resultar engorroso, así como la resolución de incidencias o cualquier comunicación con la aseguradora una vez la póliza se ha contratado, las compañías reducen personal cualificado, imponen plataformas de gestión, delegan la reparación en empresas externas. Si se contrata a través de un corredor, se asegura, gratis, un servicio de atención al cliente post-venta durante toda la vida de la póliza.
4º El corredor de seguros ofrece garantías, está sometido a rigurosos controles y responde ante cualquier negligencia profesional.
El corredor es un profesional cuyo amplio conocimiento, aptitudes y experiencia suponen de por sí una garantía de calidad en su servicio, pero que además está sometido a rigurosos controles por parte de la Dirección General de los Seguros y Fondos de Pensiones. Además, está obligado a cubrir su actividad profesional con una póliza de responsabilidad civil que cubre la indemnización si se produjera algún caso de error en su actividad. Su trabajo es de tal calidad que, a pesar de la gran cantidad de pólizas que intermedia, las reclamaciones por negligencia no superan los 10 casos en todo el territorio nacional, según los registros públicos de la D.G.S. organismo de supervisión del sector asegurador.
Sin duda estas 4 ventajas ya marcan una gran distancia entre los servicios que ofrece un corredor de seguros y los que se puedan obtener mediante otras personas, un comparador online o de manera independiente. Por todo ello el servicio de la correduría es aconsejable e imprescindible para que la comunidad de propietarios disfrute de una póliza personalizada, eficiente y con el mejor coste del mercado.