La seguridad en garajes comunitarios también debe cuidarse. Cuando se planifica la protección de toda la infraestructura, olvidar el lugar de resguardo de los vehículos de los vecinos es un error. Sin la debida vigilancia, se convertirá en un punto débil que tarde o temprano será explotado por ladrones y vándalos. Antes de que lleguen los daños, es indispensable que actuemos.
Medidas preventivas para proteger un garaje comunitario
Existen diferentes medidas preventivas que podemos aplicar para que no se produzca ningún acto de vandalismo en garajes. Al desarrollarlas, ganaremos en tranquilidad, ya que habremos mejorado la seguridad de toda la comunidad.
Instalación de cámaras de videovigilancia
Las cámaras actúan como un elemento disuasorio eficaz que reduce de manera significativa la posibilidad de delitos. Los delincuentes suelen evitar zonas con sistemas de videovigilancia visibles, porque el riesgo de ser identificados y denunciados es muy alto. Además, en caso de que se produzca un incidente, las grabaciones permiten aclarar qué es lo que ha ocurrido.
Para que la instalación sea efectiva, es fundamental que escojamos puntos estratégicos, como accesos principales, zonas de aparcamiento y áreas poco transitadas. Las cámaras en garajes con visión nocturna y grabación en alta resolución permiten captar imágenes nítidas en cualquier condición de iluminación. Asimismo, los sistemas modernos pueden integrarse con plataformas de supervisión remota para alertar en tiempo real de los movimientos sospechosos.
Mejorar el control de accesos
Algunos de los controles de accesos más eficientes son las llaves electrónicas, tarjetas RFID o mandos codificados, que permiten restringir la entrada a los residentes autorizados. Asimismo, la instalación de lectores biométricos o códigos de acceso personalizados añade una capa extra de seguridad, que evita la duplicación o pérdida de credenciales físicas.
Otra medida que podemos tener en cuenta es la automatización del acceso mediante puertas motorizadas con detección de vehículos. Estos sistemas, combinados con cámaras de reconocimiento de matrículas, permiten un registro detallado de entradas y salidas para asegurar que solo accedan personas autorizadas.
Colocar sensores en lugares estratégicos
Estos dispositivos detectan movimientos inusuales, intrusiones o incluso situaciones de riesgo y activan alertas, lo que los hace muy útiles para la prevención de robos. Uno de los sensores más eficaces es el de movimiento, que puede instalarse en accesos, pasillos y zonas de aparcamiento poco transitadas. Cuando actúan, encienden la iluminación, lo que mejora la visibilidad y disuade a posibles intrusos.
Los sensores de apertura en puertas y ventanas son otra medida clave para que evitemos accesos no autorizados. Estos dispositivos pueden integrarse con alarmas o sistemas de videovigilancia para generar alertas en caso de apertura fuera del horario permitido.
Consejos para aumentar la seguridad
Estos son los más relevantes:
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Buena iluminación. Si hay suficiente luz, el garaje se vuelve menos atractivo. Con unas luces LED de alta eficiencia ubicadas en pasillos y zonas poco transitadas, mantendremos alejados a los ladrones.
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Mantenimiento regular de las instalaciones. Es esencial para que todos los mecanismos de seguridad mantengan su vigencia y estén libres de averías.
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Normas de seguridad claras. Su finalidad es indicar a los vecinos que usen de manera correcta ciertas instalaciones, y dispositivos.
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Colaboración entre vecinos. La comunicación entre los residentes tiene que ser clara para alertar sobre cualquier actividad sospechosa.
Evita el vandalismo y los robos en tu garaje
Como hemos podido ver, aumentar la seguridad en garajes comunitarios es posible. Solo tenemos que instalar las medidas preventivas apropiadas, como unas cámaras de vigilancia o un buen control de accesos.
A la hora de seleccionar los mejores equipos, en Prevent te acompañamos en todo el proceso.
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